viernes, 12 de abril de 2013

Una pequeña aventura

Esas pequeñas aventuras que hacen que un aburrido Lunes con plástica a última acabe siendo divertido.
Una chica estaba en su pupitre. Odiaba tener que pintar cuadros porque siempre se manchaba con las pinturas. Sentada a su lado estaba su novio, le encantaba hacerla rabiar. Empezó a mancharla la cara metiendo las manos en la pintura y luego esparciendola por sus mejillas. Ella salió de clase enfadada, iba al baño para quitarse toda esa pintura. Él la siguió porque sabía que dejar que se fuer enfadada era la peor opción. Cuando llegó a ella esta empezó a llamarle tonto riñéndole porque sabía que odiaba mancharse. Él la calló con un beso y ella se calló y sonrió.

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