Mi fuerte no son las sonrisas. No soy totalmente incapaz de estar sonriendo en todo momento, para mi es un agobio tener que preocuparme de que la gente sepa mi felicidad.
Aunque la gente piense que estoy de mal humor, en realidad, puedo estar siendo la persona más feliz del mundo.
Puede que en un momento de felicidad en el que todo va bien no sea capaz de sonreír y en cambio un día vaya andando por la calle tranquilamente y sin motivo aparente comience a sonreír mientras miro al suelo. Porque posiblemente esa sea una de las pequeñas cosas que me diferencian de otras personas, en ese sentido soy inoportuna.
Pese que no me guste mucho sonreír no puedo decir lo mismo de reír. Me rió todo el tiempo soy capaz de reírme incluso de mi propias sombra.
Lo mejor es que cuando me empiezo a reír todos los de mi alrededor ríen lo que me provoca el triple de risas.
Y poco a poco he ido riéndome de cosas por las que antes no era capaz y nunca hube imaginado. Será que eso de pensar en positivo y tomarte todo a risa funciona...
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