Estoy harta de ahogarme en un vaso de agua, de preocuparme por todo e intentar controlar las cosas al límite. Ha llegado la hora de dejarse llevar de que pase lo que tenga que pasar y dejar de llorar por cada obstáculo. La vida es eso una carrera de vallas y todo tipo de obstáculos que tienes que aprender a saltar y a esquivar. Tan bien se podría comparar con una barra muy fina por la que hay que aprender a ir pasando con los mejores amigos posibles que te cubran las espaldas. Yo de antes pasaba tensa calculando cada paso ahora voy con los ojos cerrados confiando en esa gente que me da motivas para confiar en ella.
Puede que me caiga mil veces pero si es en ese caso me levantaré mil y una veces cada vez con más fuerza intentando no equivocarme dos veces con la misma piedra pero disfrutando cada segunto de la vida.
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