miércoles, 5 de diciembre de 2012

Mi 16 cumpleaños. 4

-¿Ah, no? Pues dime.
-No sé muy bien la forma con la que empezar. Es que no quiero ser demasiado brusco.
-Empiezas a asustarme…
-Me voy a ir de aquí.
-¿Cómo que de aquí?
-Me voy de Barcelona.
-¿Por qué?- estaba empezando a alterarme, me tenía que controlar un poco más.
-Me voy becado, a una universidad de Madrid…
-¿Desde cuándo lo sabías?
-Desde hace un mes.
Bajó la mirada, a mí se me caían las lágrimas lentamente, ¿por qué no me lo había dicho antes? ¿Cómo se iba a ir?
-¿Cuándo te vas?
-Pues…
-Suéltalo antes de que me ponga aún más de los nervios.
-Hoy.
-¿Hoy? Dime que me estás vacilando que todo lo que me has dicho ahora es mentira y que nunca te irás.
-Lo siento, no puedo mentirte. Me voy dentro de 2 horas.
-¿Por qué no me lo dijiste antes? No puedo con esto hoy es mi cumpleaños se supone que el día más feliz del año.-Me eché a llorar, él era parte de mi vida, cuando le necesitaba estaba, ¡El destino nos había unido! Y ahora nos volvía a separar…
-Shhh por favor Tamara tranquila sigo aquí contigo.-se sentó a mi lado y empezó a quitarme las lágrimas muy suave y dulcemente con sus manos.-No te lo dije antes porque quería ahorrarte un disgusto tan continuado pero veo que no ha sido buena idea… Sabía que hoy mi corazón se partiría viéndote así. Aquél día en las Ramblas, te vi de lejos y me quedé asombrado mirando a esa chica castaña tan bella y que parecía tan preocupada. Algo me mandó acercarme a ti preguntarte que te pasaba por qué parecías triste. Después me asombraste totalmente con tu forma de ser y necesitaba verte más con aquella nota en tu carpeta. Hoy se que te quiero, que me he enamorado de aquella chica tan bella que vi aquel gran día.
-Me acabas de dejar impactada, no tenía ni idea de que sintieras eso por mí. No sé que decir, no sé que hacer tu avión sale dentro de poco cuando se suponía que hoy íbamos a estar en mi fiesta de cumpleaños pasándonoslo bien…
-Sé que no es justo para ti pero si me montaba en ese avión sin decírtelo reventaba.
-No quiero que te vayas.
-No quiero alejarme de ti.
Estaba cabizbajo y tenía la impresión de que en parte se arrepentía de todo aquello que me había contado. Resultaba increíble, me quería, sentía algo por mí pero… yo por él ya no. Decidí levantarle la cabeza mostrarle la mejor de mis sonrisas y susurrarle ``no pasa nada´´.
-Ahora llega el momento de tu regalo, ven conmigo.
Empezamos a andar por la mágica y bella ciudad de Barcelona, cruzamos media ciudad hasta llegar al parque Guell. Era mi sitio favorito de la ciudad, él ya lo sabía.
-¿Aquí es?
-Aún falta un poco.
-Me duelen mucho los pies.
-¡Serás quejica!
Nos alejamos y fuimos a una zona de replantación de árboles.
-Había pensado que como me voy a ir y tú me has dejado huella, juntos podríamos dejar una huella en esta zona de replantación plantando un árbol. Algo permanente que además ayude en un futuro.
-Me has dejado descolocada, ¿cómo se te ocurrió?
-Suelo salir a correr por esta zona, lo vi, me informé de cómo era y pensé que sería divertido.
-Pues manos a la obra se ha dicho.
Creo que nuestro árbol no lo plantamos demasiado bien, pero a mí si que me plantó bien, hicimos una guerra de tierra y yo para suerte acabé perdiendo. Esas dos horas se pasaron volando, nunca pensé que el tiempo transcurriese tan deprisa…
Le conté todo lo que se me pasó por la mente, me sinceré totalmente con él. Incluso le conté con quién iba a intentar comenzar una relación pesé que
-Me tengo que ir ya, lo siento.
-No me lo acabo de creer.
-Ni yo… ¿Tienes a alguien que te venga a buscar, te llevo o llamas a un taxi?
-Ahora llegará Lucía tú vete ya que no quiero que pierdas el vuelo.
-No puedo alejarme de ti, no quiero.
-Es lo que tienes que hacer, te hablaré todos lo días te lo prometo.
-Eso no me consuela mucho pero bueno… Te quiero Tamara.
-Hasta pronto Mateo.
Y así desapareció en aquel Clio gris. Me marché de aquella zona, no sabía donde ir. Andaba temblando, aquella situación me sobrepasaba. Necesitaba a alguien que me sacase de ahí, que me salvará. Oscar o Lucía no entraban del todo en mi mente.

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